JESÚS MORENO NIÑO

JESUS MORENO NIÑO

Ha pasado 55 años de su vida en el campo entre los matorrales de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, ello le ha dado una enorme experiencia en el manejo de los Ranchos Cinegéticos, fue uno de los primeros Cazadores Profesionales en el Norte de México. Desde 1998 trabaja con casi 400 UNIDADES DE MANEJO PARA LA CONSERVACION DE LA VIDA SILVESTRE, UMA’S, administra actualmente: EL BANCO DE DATOS DEL VENADO COLA BLANCA, y sus filiales TIERRA DE VENADOS Y SERVICIOS VETERINARIOS KC- (marcas registradas) los servicios que ofrece son:

  • ASESORIA EN EL MANEJO DE LOS RANCHOS CINEGETICOS
  • REGISTRO DE UMA’S
  • ELABORACION DE PLANES DE MANEJO
  • CENSOS DE FAUNA
  • RENTA Y VENTA DE RANCHOS
  • VENTA DE FAUNA NATIVA Y EXOTICA
  • CAPTURA DE FAUNA. QUIMICA Y FISICA
  • SERVICIOS VETERINARIOS ESPECIALIZADOS, VENTA DE FARMACOS Y EQUIPO DE CONTECION
  • DISEÑO DE CORRALETAS EN RESERVAS
  • TRANSPORTE ESPECIALIZADO DE FAUNA POR TIERRA Y AIRE.

LA CACERÍA DEPORTIVA EN MÉXICO:

“DE LA BARBARIE A LA SUSTENTABILIDAD”

Por Jesús Moreno Niño

El México 2021 nos muestra un país moderno, tecnológico, científico y dinámico inmerso en una transformación constante que lo aleja de su anticuado pasado y lo hace aspirar a una modernidad que aplica a múltiples actividades, por lo que la cacería deportiva sustentable no podía mantenerse ajena a esos cambios y eso llevó a la cacería de “La Barbarie a la Sustentabilidad”.

Debe atribuirse ese cambio positivo a la creación de las Unidades de Manejo, Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre UMA, que son las generadoras de ese gran cambio conceptual y tecnológico que permitió terminar con costumbres y prácticas negativas en la cacería, combatiendo el furtivismo y los abusos cometidos en el pasado.

De la barbarie a la sustentabilidad, sorprende por la rectificación en el rumbo y el apego a las modernas prácticas de cacería deportiva sustentable que se aplican en el México 2021, bajo la Ley General de Vida Silvestre, Capitulo III artículos 94, 95 y 96.

Por ello surge la pregunta: ¿Por qué intenta el Senador Noé Fernando Castañón Ramírez prohibir la cacería deportiva en México y cuáles son las razones que esgrime para ello? La respuesta solo la tiene el Senador Castañón Ramírez, quien es el promotor de la Iniciativa, la cual de llegar a aprobarse pondría fin a una actividad icónica con un alto grado de referencialidad en las regiones rurales de México, en donde la cacería deportiva va más allá de ser una simple actividad, pues para mucha gente de campo la cacería forma parte de su patrimonio histórico, cultural e inmaterial, convirtiéndola en un legado, una usanza y tradición que transmitirán a las nuevas generaciones.

Esto nos lleva a reflexionar que cuando el interés político y el deber legislativo convergen, sus posturas pueden resultar diferentes, por lo que es necesario definir con claridad las fronteras entre la conveniencia política y la eficacia legislativa, haciendo énfasis en que la eficacia legislativa debe procurar que el bien común esté presente en todos los aspectos de la Ley y se mantenga alejado de intereses que busquen la proyección personal del legislador, por ser elementos que contaminan la autenticidad de la iniciativa, desvirtuándola totalmente.

Por ser una situación real, es necesario aceptar que por las malas acciones cometidas en el pasado, hoy en el 2021 la cacería en México carga con un estigma que hace que sus practicantes sean señalados como personas inaceptables socialmente y los califiquen injustamente como gente inferior e incluso peligrosa, de ahí la necesidad de establecer una clara diferencia entre la cacería que se desarrolló en México de 1950 al año 2000 y la cacería deportiva sustentable que se realiza del 2000 a la fecha. Para entender con claridad este tema, es obligado viajar en el tiempo y llegar al México de las décadas de 1950 hasta finales de 1990, y reconocer que la cacería en esos años sí se realizaba de una manera inadecuada, bajo la vigencia de la Ley Federal de Caza del 5 de enero de 1952, vigente hasta el año 2000.

La Ley Federal de Caza era una ley de solamente 40 artículos, escueta e imprecisa y plagada de lagunas legales y justamente esas limitaciones, aunadas a la baja educación en materia cinegética y la carencia alimentaria en las poblaciones rurales y ejidales, permitieron durante casi medio siglo la realización de una serie de acciones que dañaron a las poblaciones de fauna, propiciando también abusos cometidos por las personas que en aquellos años ejercían lo que ellos llamaban “cacería”, convirtiendo a la actividad en algo mal visto y censurado por la sociedad.

Sin pretender justificarlo, practicando esa modalidad de “cacería”, fue como el habitante del medio rural encontró en la fauna y en la cacería de subsistencia una manera de hacerse de comida, aunque fuera a costa de ir diezmando y disminuyendo las poblaciones de fauna y esa diezma constante a la que fueron sometidas por décadas las poblaciones de fauna llevaron prácticamente a la aniquilación de algunas especies que fueron sujetas a una excesiva presión de caza por los habitantes de las comunidades rurales y ante la ausencia de un mecanismo de vigilancia confiable y honesto.

Por lo anterior debe admitirse que, durante la segunda mitad del siglo XX, sí se cometieron abusos graves y eso generó el estigma que afecta hoy día a la cacería en México, pues muy pocos mexicanos, en especial los habitantes citadinos, saben que los abusos contra la fauna terminaron desde el comienzo del siglo XXI, época en la cual la cacería en México dio un giro de 180 grados en lo moral, lo conceptual y en lo ideológico pasando de la barbarie a la sustentabilidad y más aun mejorando en gran medida las poblaciones de fauna, los ecosistemas y sobre todo brindando una mejor forma de vida a los habitantes del sector rural, por lo que prohibir la caza deportiva en México implicaría un importante retroceso en el manejo del hábitat y de las poblaciones de fauna y las consecuencias de ello serían catastróficas, ocasionando un caos de secuelas nocivas y perjudiciales de alcances impredecibles que dañarían de manera irreversible los recursos naturales y también a miles de familias mexicanas que viven en el sector rural.

ANALISIS DE LA EXPOSICIÓN DE MOTIVOS DE LA INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO DEROGATORIO DE LOS ARTÍCULOS 94,95 Y 96 DEL CAPITULO III DE LA LEY GENERAL DE VIDA SILVESTRE.

El texto de la iniciativa derogatoria contiene diez párrafos y en siete de ellos el Senador Noé Fernando Castañón Ramírez, copió y pegó en su iniciativa siete párrafos que obtuvo de portales de Internet, algunos publicados en 2015 y tal cual los plasmó en su iniciativa derogatoria, sin hacerles ningún cambio y más grave resulta que los párrafos que el Senador copió y pegó hacen alusión a situaciones que ocurren en los Estados Unidos de América, en un contexto social totalmente diferente al mexicano, por tanto utilizarlos como sustento de una Exposición de Motivos que pretende justificar la derogación de varios artículos de una Ley, resulta inaceptable por la ligereza que implica legislar de esa manera

La misma deficiencia al legislar es patente, pues los siete párrafos que copió y pegó de Internet, son versiones emitidas por fuentes terciarias, que se definen como aquellas que interpretan un hecho que solo conocen de oídas, pero que no lo han vivido, por lo que hay que diferenciarlas de las fuentes primarias, que son las auténticas y valederas, pues dan la versión original del protagonista de los hechos. Siendo evidente que el Senador Castañón Ramírez dio más valor probatorio a un artículo de Internet de una revista digital, publicada en 2015, que a las palabras veraces que pudo haberle dado el dueño de un rancho cinegético en 2021 y menospreció también la versión oficial que debieron haber emitido las autoridades federales o estatales que regulan la cacería deportiva en México, siendo ellos las fuentes primarias de la información e igualmente el Senador Castañón Ramírez, omitió incluir la versión de un cazador que es el actor principal en este tema.

Otro defecto grave en la Iniciativa del Senador Castañón Ramírez es que no incluye acciones de remediación o compensación que den respuesta a las acciones de reclamo que seguramente aparecerán, por lo que el Senador pasa por alto que la cacería que se ha desarrollado en México en los últimos 21 años involucra inversiones millonarias en la compra de los ranchos. No considera que hay inversiones millonarias en la adecuación y acondicionamiento de los agostaderos. Tampoco considera que hay inversiones millonarias en bienes muebles y equipos en general, mantenimiento, mejoramiento genético y cuidados médicos especializados a la fauna. Siendo evidente que el Senador Castañón Ramírez no consideró que la cacería tiene raíces muy profundas de tipo económico y pasó por alto mencionar el tratamiento indemnizatorio que se le dará a las reclamaciones que surgirán de aprobarse su iniciativa.

Más grave resulta que tampoco menciona el Senador Noé Fernando Castañón Ramírez cómo va a remediar las graves afectaciones de tipo ambiental que desencadenaría la prohibición de la caza, pues al perder la fauna su valor económico, no habrá una persona que invierta un solo peso en su conservación y mejoramiento; por lo que el Senador Castañón Ramírez está condenando a muerte a miles de especies animales que se quedarán a la deriva si su iniciativa es aprobada, perdiéndose además los beneficios alcanzados en 21 años de trabajos de manejo de hábitat, por lo que México está al borde de una hecatombe catastrófica que culminaría con la muerte por hambre o por desatención de miles de animales inocentes que no merecen tener ese final.

Y con ese soporte sui generéis, tan pobre, tan vago y tan carente de persuasión, el Senador Noé Fernando Castañón Ramírez solicita al Senado que se deslegalice la caza deportiva en México, por lo que queda en claro que en la Iniciativa de Noé Fernando Castañón Ramírez hay más afán de proyección personal que conciencia real de lo que pretende legislar.

Debe el Senador aceptar que en los últimos 20 años el sistema político mexicano ha experimentado transformaciones que han afectado hondamente el proceso legislativo, pues al terminar la permanencia monopólica de un solo partido en el poder muchas actividades, entre ellas la función legislativa, sufrieron cambios.

La alternancia en el poder y la presencia en las Cámaras de personajes surgidos de distintos partidos políticos con principios, y sobre todo con intereses muy diversos, motiva a los legisladores a cultivar una reputación personal conveniente frente la sociedad mexicana con el único fin de dar continuidad a su carrera política olvidándose del real objetivo del trabajo legislativo que es buscar el bien común. Y es esa necesidad de presentar una imagen empática con algunos sectores de la sociedad mexicana la que propicia el surgimiento de iniciativas como la presentada por el Senador Castañón Ramírez, en donde es evidente que el legislador proponente desconoce el tema y, por ser neófito en el mismo, no alcanza a dimensionar las graves consecuencias que desataría su iniciativa si llegase a ser aprobada, sin embargo mantiene su iniciativa pretendiendo asumirse como un activista social que defiende situaciones injustas.

CACERÍA DEPORTIVA EN MEXICO:
“DE LA BARBARIE A LA SUSTENTABILIDAD”

Concluye RECOMENDANDO QUE NO SE DEROGUEN los artículos 94, 95 y 96 de la Ley General de Vida Silvestre.

Se justifica esta petición basándose en que las Unidades de Manejo para la Conservación y el Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre UMA, las cuales regulan desde hace 21 años el ejercicio legal de la cacería deportiva en México, han sido altamente eficientes y han derramado en estas dos décadas cientos de millones de pesos que han recibido de manera directa miles de familias que viven en el campo mexicano. Y más aún, gracias al trabajo de las UMA, las poblaciones de fauna silvestre de interés y el resto de las poblaciones que comparten su hábitat, se han incrementado notablemente en diversas regiones de México, la hidrología en los ranchos UMA se ha mejorado con la construcción de presas, desazolve de tajos, perforación de pozos, instalación de bombas y papalotes, distribución de agua por mangueras, bebederos automatizados y muchas otras mejoras hidrológicas; los agostaderos reciben anualmente tratamientos mecánicos en los matorrales para aumentar la capacidad de carga y conservar activas las líneas de ramoneo en los tres estratos y lograr una mayor producción y calidad de forraje nativo, las brechas y los caminos interiores hoy lucen abiertos, limpios, planos y transitables. Gracias a la caza deportiva, muchas comunidades rurales hoy cuentan con energía eléctrica por parte de CFE o por medio de energías renovables eólicas o fotovoltaicas, y miles de mexicanos que viven en el campo han encontrado empleos estables en sus comunidades, favoreciendo el arraigo permanente y digno en sus lugares de origen. Gracias a la cacería deportiva, muchos jóvenes de origen rural logran ingresar a la universidad y terminar una carrera. Para cubrir las necesidades que requieren las UMA dedicadas a la cacería deportiva, hoy día operan en México varias empresas que dan empleo a cientos de mexicanos que se dedican a la producción de alimentos y nutrientes minerales para consumo animal, igualmente hay empresas dedicadas a la fabricación de los equipos que se utilizan en los ranchos cinegéticos. Por todo esto, sin duda las UMA, la Ley General de Vida Silvestre y la cacería deportiva sustentable, han sido un exitoso factor de desarrollo en el campo mexicano que ahora pretende prohibir un legislador que, escudándose en una falacia, presenta su verdad política conveniente para confundir a una masa ciudadana ignorante del tema, por ser en su mayoría citadinos y causar así un daño irreversible en los ecosistemas, dañar y reducir las poblaciones de fauna y, lo más grave, destruir la estabilidad social y familiar de miles de familias de mexicanos que viven en el campo y que han encontrado en las UMA, en la Ley General de Vida Silvestre y en la cacería deportiva sustentable, un modo digno y honesto de vivir que hoy peligra al haberse presentado esa iniciativa con proyecto de decreto derogatorio.

La historia reciente nos dice que la legisladora del PVEM, Lourdes López, y Antonio Franyuti, un activista extranjero avecindado en México, prohibieron la presentación de animales en los espectáculos de los circos bajo el lema “Los animales no son payasos”. El PVEM legisló para impedir la presencia de los animales en los espectáculos de circo, pero jamás explicó con claridad, y sobre todo con certeza, qué había que hacer después de quitarle los animales a los circos para dar una forma de vida digna a los animales que retiró.

Finalmente, fueron decomisados por PROFEPA 1,046 animales de los circos y el PVEM aseguró que organizaciones simpatizantes con la causa y grupos de activistas se harían cargo de la manutención y cuidado de los animales, pero no precisaron quiénes se harían cargo, en qué consistirá la ayuda, de dónde saldría el dinero para mantener a los animales ni en donde serían reubicados.

Hoy, seis años después, un reporte oficial señala que 836 animales están “desaparecidos”. Se supone que el término “desaparecidos” lo están usando para evitar reconocer que 836 animales terminaron muertos a consecuencia del decomiso en los circos.

La desgracia ocurrida en los circos mexicanos es muy grave. Pero más grave será que en 2026 se publique en medios de comunicación nacionales e internacionales que miles de animales de fauna silvestre que vivían muy bien en las Unidades de Manejo, Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre están “desaparecidos” debido a que a un senador llamado Noé Fernando Castañón Ramírez se le ocurrió deslegalizar la cacería deportiva en México y eso ocasionó una catástrofe ambiental en México.

Es de sabios cambiar de opinión.

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